domingo, 5 de julio de 2015

Evangelio 05-07-2015

14º Domingo del Tiempo Ordinario
(5 de julio de 2015)

(Marcos 6, 1-6)


En aquel tiempo fue Jesús a su tierra en compañía de sus discípulos. Cuando llegó el sábado, empezó a enseñar en la sinagoga; la multitud que le oía se preguntaba asombrada: "¿De dónde saca todo eso? ¿Qué sabiduría es esa que le han enseñado? ¿Y esos milagros de sus manos? ¿No es éste el carpintero, el hijo de María, hermano de Santiago y José y Judas y Simón? ¿Y sus hermanas no viven con nosotros aquí?" Y desconfiaban de él. Jesús les decía:

-- No desprecian a un profeta más que en su tierra, entre sus parientes y en su casa.

No pudo hacer allí ningún milagro, solo curó a algunos enfermos imponiéndoles las manos. Y se extraño de su falta de fe. Y recorría los pueblos del contorno enseñando.

Palabra del Señor.

domingo, 28 de junio de 2015

Evangelio 28-06-2015


Domingo 13º del Tiempo Ordinario
(28 de junio de 2015)

(Marcos 5, 21-43)


En aquel tiempo, Jesús atravesó de nuevo a la otra orilla, se le reunió mucha gente a su alrededor, y se quedó junto al lago. Se acercó un jefe de la sinagoga, que se llamaba Jairo, y al verlo se echo a sus pies, rogándole con insistencia:

-- Mi niña está en las últimas; ven, pon las manos sobre ella, para que se cure y viva.

Jesús se fue con le acompañado de mucha gente que lo apretujaba. Había una mujer que padecía flujos de sangre desde hacia doce años. Muchos médicos la habían sometido a toda clase de tratamientos y se había gastado en eso toda su fortuna; pero en vez de mejorar se había puesto peor. Oyó hablar de Jesús y acercándose por detrás, entre la gente, le tocó el manto, pensando que con sólo tocarle el vestido, curaría. Inmediatamente se secó la fuente de sus hemorragias y notó que su cuerpo estaba curado.

Jesús, notando que había salido una fuerza de él, se volvió enseguida en medio de la gente, preguntando:

-- ¿Quién me ha tocado el manto?

Los discípulos le contestaron:

--Ves como te apretuja la gente y preguntas: “¿quién me ha tocado?”

Él seguía mirando alrededor, para ver quién había sido. La mujer se acercó asustada y temblorosa, al comprender lo que había pasado, se le echo a los pies y le confesó todo. Él le dijo:

-- Hija, tu fe te ha salvado. Vete en paz y con salud.

Todavía estaba hablando, cuando llegaron de casa del jefe de la sinagoga para decirle:

-- Tu hija se ha muerto. ¿Para qué molestar más al maestro?

Jesús alcanzó a oír lo que hablaban y le dijo al jefe de la sinagoga:

-- No temas; basta que tengas fe.

No permitió que lo acompañara nadie, más que Pedro, Santiago y Juan, el hermano de Santiago. Llegaron a casa del jefe de la sinagoga y encontró el alboroto de los que lloraban y se lamentaban. Entró y les dijo:

-- ¿Qué estrépito y que lloros son estos? La niña no está muerta, está dormida.

Se reían de él. Pero él los echó fuera a todos, y con el padre y la madre de la niña y sus acompañantes entró donde estaba la niña, la cogió de la mano, y le dijo:

-- Talitha qumi (que significa: contigo hablo, niña, levántate).

La niña se puso en pie inmediatamente y echo a andar --tenía doce años--. Y se quedaron viendo visiones. Les insistió en que nadie se enterase; y les dijo que dieran de comer a la niña.

Palabra del Señor.

domingo, 21 de junio de 2015

Evangelio 21-06-2015

12º Domingo del Tiempo Ordinario
(21 de junio de 2015)

(Marcos 4, 35-40)

Un día, al atardecer, dijo Jesús a sus discípulos:
--Vamos a la otra orilla.
Dejando a la gente, se lo llevaron en la barca, como estaba; otras barcas lo acompañaban. Se levantó un fuerte huracán, y las olas rompían contra la barca hasta casi llenarla de agua. Él estaba a popa, dormido sobre un almohadón. Lo despertaron, diciendo:
--Maestro, ¿no te importa que nos hundamos?
Se puso en pie, increpó al viento y dijo al lago:
--¡Silencio, cállate!
El viento cesó y vino una gran calma. Él les dijo:
--¿Por qué sois tan cobardes? ¿Aún no tenéis fe?
Se quedaron espantados y se decían unos a otros:
--¿Pero quién es éste? ¡Hasta el viento y las aguas le obedecen!

Palabra del Señor.

martes, 16 de junio de 2015

Próximos Talleres de Orientación Laboral en nuestra Hermandad

La Diputación de Caridad de nuestra hermandad ha organizado unos talleres de orientación laboral y empleabilidad.

Estos talleres se ofrecen especialmente a personas en situación de desempleo, siendo la participación en los mismos totalmente gratuita, y abierta a todas las personas que estén interesadas, tanto si pertenecen a nuestra hermandad como si no. Sólo hay que llevar un poco de alegría y ganas de aprender algunas cosas nuevas.

Los talleres serán impartidos por Jesús Lorente, formador especializado, con el que los asistentes abordarán, en un entorno muy dinámico, interesantes aspectos sobre cómo afrontar entrevistas de trabajo y cómo aprovechar las redes de información, así como otras muchas cuestiones prácticas y de utilidad.

Se celebrarán en las dependencias parroquiales (entrada por calle Iriarte) todos los miércoles comprendidos entre el próximo 24 de junio y el 29 de julio (ambos incluidos) en horario de 10:30 a 12 h.

Animamos a todos los interesados a aprovechar esta gran oportunidad, pudiendo contactar con nuestra diputada de Caridad.




domingo, 14 de junio de 2015

Evangelio 14-06-2015


Domingo 11º del Tiempo Ordinario
(14 de junio de 2015)

(Marcos 4, 26-34)


En aquel tiempo, Jesús dijo a la multitud: "El Reino de Dios se parece a lo que sucede cuando un hombre siembra la semilla en la tierra: que pasan las noches y los días, y sin que él sepa cómo, la semilla germina y crece; y la tierra, por sí sola, va produciendo el fruto: primero los tallos, luego las espigas y después los granos en las espigas. Y cuando ya están maduros los granos, el hombre echa mano de la hoz, pues ha llegado el tiempo de la cosecha".

Les dijo también: "¿Con qué compararemos el Reino de Dios? ¿Con qué parábola lo podremos representar? Es como una semilla de mostaza que, cuando se siembra, es la más pequeña de las semillas; pero una vez sembrada, crece y se convierte en el mayor de los arbustos y echa ramas tan grandes, que los pájaros pueden anidar a su sombra".

Y con otras muchas parábolas semejantes les estuvo exponiendo su mensaje, de acuerdo con lo que ellos podían entender. Y no les hablaba sino en parábolas; pero a sus discípulos les explicaba todo en privado.

Palabra del Señor.