miércoles, 2 de septiembre de 2015

Fray Pedro Sanz va ya a la casa del Padre

Con gran afecto y dolor, lamentamos comunicar que en la tarde de ayer, martes día 1 de septiembre, ha fallecido nuestro querido Fray Pedro Sanz Yagüe, O.M. +

Durante el día de hoy miércoles 2, desde las once de la mañana, puede ser visitada en nuestra Iglesia Parroquial la Capilla ardiente, ubicada a los pies de la bendita imagen de Nuestra Señora de los Dolores, que lleva riguroso luto. A las seis de la tarde, se celebrará Santa Misa de cuerpo presente.

Fray Pedro nació en el año 1941 en Pozuelo (Soria) y desde muy joven se sintió llamado tras los pasos de San Francisco de Paula. Como tantos religiosos, renunció al mundo para abrazar la vida eremítica. En noviembre de 2011, fray Pedro renovó sus votos al cumplir 50 años de profesión religiosa en la de la Orden de los Mínimos. De carácter sencillo y humilde, a pesar de las severas dolencias y problemas de salud ha sido un luchador infatigable hasta el final, como toda su vida. Verdadero ejemplo de voluntad.

Rogamos a todos nuestros hermanos, feligreses y personas de bien, eleven su oración a Dios Padre para que, por intercesión de San Francisco de Paula, San José y la Santísima Virgen, nuestro querido fray Pedro goce de la vida eterna, y para que su amor reconforte a toda la comunidad parroquial y, muy especialmente, a sus afectos y a los Frailes Mínimos.

DESCANSE EN PAZ.


domingo, 30 de agosto de 2015

Evangelio 30/08/2015

22º Domingo del Tiempo Ordinario
(30 de agosto de 2015)

(Marcos 7, 1-8.14-15.21-23)


En aquel tiempo se acercó a Jesús un grupo de fariseos con algunos letrados de Jerusalén y vieron que algunos discípulos comían con manos impuras (es decir, sin lavarse las manos). (Los fariseos, como los demás judíos, no comen sin lavarse antes las manos, restregando bien, aferrándose a la tradición de sus mayores, y al volver de la plaza no comen si lavarse antes, y se aferran a otras muchas tradiciones, de lavar vasos, jarras y ollas). Según eso, los fariseos y los letrados preguntaron a Jesús:

-- ¿Por qué comen tus discípulos con mano impuras y no siguen tus discípulos la tradición de los mayores?

Él les contestó:

-- Bien profetizó Isaías de vosotros, hipócritas, como está escrito: “Este pueblo me honra con los labios, pero su corazón está lejos de mí. El culto que me dan está vacío, porque la doctrina que enseñan son preceptos humanos.” Dejáis a un lado el mandamiento de Dios para aferraros a la tradición de los hombres.

En otra ocasión llamó Jesús a la gente y les dijo:

-- Escuchad y entended todos: Nada que entre de fuera puede hacer al hombre impuro; lo que sale de dentro es lo que hace impuro al hombre. Porque de dentro del corazón del hombre salen los malos propósitos, las fornicaciones, robos, homicidios, adulterios, codicias, injusticias, fraudes, desenfreno, envidia, difamación, orgullo, frivolidad. Todas esas maldades salen de dentro y hacen al hombre impuro.

Palabra del Señor.

domingo, 23 de agosto de 2015

Evangelio 23-08-2015

21º Domingo del Tiempo Ordinario
(23 de agosto de 2015)

(Juan 6, 60-69)


En aquel tiempo, muchos discípulos de Jesús, al oírlo, dijeron:

-- Este modo de hablar es inaceptable, ¿quién puede hacerle caso?

Adivinando Jesús que sus discípulos lo criticaban, les dijo:

-- ¿Esto os hace vacilar, y si vierais al Hijo del Hombre subir adonde estaba antes? El Espíritu es quien da vida; la carne no sirve de nada. Las palabras que os he dicho son espíritu y son vida. Y con todo, algunos de vosotros no creen.

Pues Jesús sabía desde el principio quiénes no creían y quién lo iba a entregar. Y dijo:

-- Por eso os he dicho que nadie puede venir a mí, si el Padre no se lo concede.

Desde entonces muchos discípulos se echaron atrás y no volvieron a ir con él. Entonces Jesús les dijo a los Doce:

-- ¿También vosotros queréis marcharos?

Simón Pedro le contestó:

-- Señor, ¿a quien vamos a acudir? Tú tienes palabras de vida eterna; nosotros creemos. Y sabemos que eres el Santo consagrado por Dios.

Palabra del Señor.

domingo, 16 de agosto de 2015

Evangelio 16-08-2015

20º Domingo del Tiempo Ordinario
(16 de agosto de 2015)

(Juan 6, 51-58)


En aquel tiempo, dijo Jesús a la gente:

-- Yo soy el pan vivo que ha bajado del cielo: el que coma de este pan, vivirá para siempre. Y el pan que yo daré es mi carne, para la vida del mundo.

Disputaban los judíos entre sí:

--¿Cómo puede éste darnos a comer su carne?

Entonces Jesús les dijo:

-- Os aseguro que si no coméis la carne del Hijo del Hombre y no bebéis su sangre, no tenéis vida en vosotros. El que come mi carne y bebe mi sangre, tiene vida eterna, y yo le resucitaré en el último día. Mi carne es verdadera comida y mi sangre es verdadera bebida. El que come mi carne y bebe mi sangre habita en mí y yo en él. El Padre que vive me ha enviado y yo vivo por el Padre; del mismo modo, el que come vivirá por mí. Este es el pan que ha bajado del cielo: no como el de vuestros padres, que lo comieron y murieron; el que como este pan vivirá para siempre.

Palabra del Señor.

sábado, 15 de agosto de 2015

Evangelio 15-08-2015


Solemnidad de la Asunción de la 
Virgen María
(15 de agosto de 2015)


(Lucas 1, 39-56)


En aquellos días, María se puso en camino y fue aprisa a la montaña, a un pueblo de Judá; entró en casa de Zacarías y saludó a Isabel. En cuanto Isabel oyó el saludo de María, saltó la criatura en su vientre. Se llenó Isabel del Espíritu Santo y dijo a voz en grito:

--¡Bendita tú entre las mujeres, y bendito el fruto de tu vientre! ¿Quién soy yo para que me visite la madre de mi Señor? En cuanto tu saludo llegó a mis oídos, la criatura saltó de alegría en mi vientre. Dichosa tú, que has creído, porque lo que te ha dicho el Señor se cumplirá.

María dijo:

--Proclama mi alma la grandeza del Señor, se alegra mi espíritu en Dios, mi salvador; porque ha mirado la humillación de su esclava. Desde ahora me felicitarán todas las generaciones, porque el Poderoso ha hecho obras grandes por mí: su nombre es santo, y su misericordia llega a sus fieles de generación en generación. Él hace proezas con su brazo: dispersa a los soberbios de corazón, derriba del trono a los poderosos y enaltece a los humildes, a los hambrientos los colma de bienes y a los ricos los despide vacíos. Auxilia a Israel, su siervo, acordándose de la misericordia --como lo había prometido a nuestros padres-- en favor de Abrahán y su descendencia por siempre.

María se quedó con Isabel unos tres meses y después volvió a su casa.

Palabra del Señor.